.:. La Casa Castellón .:.

Vivir en mi cabeza es un tormentoso viaje sin término. Sin descanso. Habitan horrendas criaturas, enfurecidos Dioses y melancólicos robots. Conviven en un universo olvidado, desconocido por muchos. Mi nombre es J.E. Castellón, y este antiguo templo es el hogar de mi Casa. La Casa Castellón. Les dejo la puerta abierta. Sólo espero que puedan salir a tiempo...

Nombre: J.E.

lunes, enero 11, 2021

¡Bienvenido 2021!

Y bueno, seis meses después de mi último post (menos que la última pausa, no sean mal hablados), estoy listo para hacer un pequeño update.

Terminé finalmente la investigación de los diarios de los años cuarenta, dos meses exactos luego de empezarla. Sí, 60 días de corrido, sin parar ninguna vez de leer, aunque sea una página diaria. ¡Y pensar que creía que me iba a demorar apenas dos días en hacerla! Luego, al comenzarla y darme cuenta, calculé que me iba a demorar solo dos semanas. ¡Qué equivocado estaba! Pero bueno, lo que importa es que la terminé (y luego de hacer un par de cosas más, me absorbió una vorágine de trabajo que no me soltó hasta las fiestas de fin de año, pero esa es otra historia, y una bastante aburrida).

Entonces, para recapitular, la investigación está lista y el paso siguiente es planear la estructura de la novela, utilizando toda esa información para definir y enriquecer a los personajes por un lado, y por otro darle realismo a la narración. Pero eso no lo haré aún, ya que tengo otros proyectos en paralelo.

-¿Cómo?- me imagino preguntándome - ¿Estás diciendo que luego de esos dos meses realizando una investigación no vas a escribir la novela?

¡Pues por supuesto que sí! Lo que pasa es que.... bueno, el compost. Una vez una famosa escritora inglesa dijo que para ella todo lo que pasaba en su vida diaria su mente lo guardaba en un lugar recóndito que ella llamaba "compost", al igual que el compuesto orgánico. Es una linda metáfora, ya que según ella, luego de un año, ese material, que podría incluso ser considerado basura, había creado una exquisita pasta que servía para "hacer crecer flores". Y ese era el origen de sus historias. Lindo, ¿no? Bueno, yo a eso le llamo "digerir", pero creo que "compost" es más apropiado para este blog.

En fin, toda la información que leí (y que anoté en una hermosa libreta que me regaló un amigo para usarlo en "esa novela"), está esperando florecer. Por ahora, estoy con dos cosas más:

a) Un cuento infantil ilustrado que fue aceptado en una editorial y me tiene muy feliz (aunque no asegura su publicación, fue entregado completo y revisado).

b) Una novela gráfica sobre una idea que tuve hace muchos años y mi amigo ilustrador (el mismo del cuento), me propuso desarrollar y la sinergia ha sido increíble. De hecho, ya tenemos el prólogo terminado. Y no, no se los voy a mostrar. Aún. Bueno, bueno, acá va un avance:

Así que ahora, seis meses después de terminar al fin la investigación de mi idea de novela más ambiciosa, me encuentro estructurando una novela gráfica que "creé" unos 10 años antes que la idea de la novela. Y de esa ya han pasado 6. ¡Cómo pasa el tiempo!

Pero lo bueno es que estos días he avanzado bastante: ya tengo un primer borrador del argumento completo (menos el climax final, pero... ¿a alguien le importa el final?). Y también estoy viendo un curso de literatura de Neil Gaiman. Yo sé que todo el mundo odia la pandemia, ¡pero yo estoy bastante agradecido de algunos tiempos que me ha dado! Solo a veces y cuando le da la gana, así que menos mal he estado lo suficientemente despierto como para aprovecharlos.

¡Nos leemos en la próxima entrada!

Etiquetas: , ,