Esteban Reyes
Otra vez con eso de enumerar... Esta vez, la razón es simple: terminé "La Chica que Amaba a Tom Gordon", de Stephen King, y he estado meditando. Me gusta este escritor. Me gusta mucho. Encuentro que es uno de los mejores escritores contemporáneos, y se me ocurrió hacer una pequeña lista de lo que encuentro fascinante de su estilo y sus aportes literarios más importantes. Creo que se lo merece. Nótese que tiendo a pensar en inglés, y la mayoría de las definiciones las he bautizado de esa forma. Empecemos, pues.
1.- Easy-Reading: Leo bastante y es fácil darse cuenta de que la mayoría de los escritores tienden a una prosa monótona, enredada y fome. El gran mérito de un relato es la historia que se cuenta, y en menor grado, los personajes. Pero la forma de describir todo esto es fundamental, que puede generar un ambiente especial para una historia especial, o simplemente contar, de mejor manera, los acontecimientos.
Stephen King tiene un estilo propio, al que denomino Easy-Reading ("Lectura rápida" en español). Es muy difícil encontrar algo remotamente parecido en otros autores. Por supuesto que utiliza algunas técnicas básicas (como la voz pasiva, la supresión de los "swifties" y las descripciones ambiguas), pero aún así, su prosa narrativa no se distrae, ni se modifica durante todo el trayecto: no importa si es una escena de amor o de acción.
2.- Continuidad: La maravillosa prosa no cambia de un libro a otro. Es su estilo, su marca. Da lo mismo si lees su primer libro, Carrie (1974), o La Chica que Amaba a Tom Gordon (1999). El libro te consume de principio a fin.
Eso sí, no duden que se supera a sí mismo, sino que me refiero a que "no se cansa". No hace las cosas por ganar dinero (no le hace falta), ni por sacar algo por apuro. Lo hace simplemente porque es un escritor, y eso es lo que los escritores hacen. El tipo es bueno, les digo.
3.- Profundidad de Personaje: En publicidad utilizamos un término para definir los recuerdos que se encuentran en nuestro inconsciente, y que sólo recordamoss y relacionamos cuando nos lo dicen, o se hace consciente. Le llamamos "Insight" (algo así como "mirada interior"). Bueno, Stephen King es el maestro por excelencia de los Insights. Basta con que explique uno o dos detalles de un personaje, y comprendemos su naturaleza. Lo entendemos y lo acompañamos desde el inicio de la historia, encontrando todas sus acciones coherentes y naturales. Todos los escritores pueden ser excelentes creadores de personajes, pero la forma de describirlos mentalmente es muy complicado. Además, las relaciones interpersonales presentan un desafío superior: ¿Si no puedo darles vida por separado, como puedo juntarlos?
Les voy a dar un ejemplo de It, Eso (1986), en donde, creo, describe tanto la personalidad de ambos personajes, como la naturaleza de su relación. Por supuesto, no es todo lo que nos dice el narrador, pero es una forma de que me entiendan. La situación: El abusivo novio de Beverly, Tom, reflexiona respecto a su primer encuentro, y qué fue lo que más le atrajo se ella:
"...Tom lo notó la primera vez que la conoció. Beverly tomó la copa de vino blanco, él vió sus uñas, y pensó: Las mantiene tan cortas porque se las come..."
No sólo deja claro que Beverly es ansiosa e insegura, y que Tom siente una creciente atracción al hecho de que se coma las uñas, sino que también los explica que a Tom le interesa que ella sea así, porque puede manipularla.
4.- Horror Contamporáneo: En los años setenta, el género del terror literario se había pervertido. Clásicos como Poe y Lovecraft no podían ser comparados con los mediocres autores modernos, que insistían en los mismos artilugios de los años 50-60. Stephen King fue diferente. Creó lo que actualmente se denomina "Horror Contamporáneo", en donde el terror, más que físico, era psicológico. Los mejores ejemplos: "El Resplandor" (1977), "Misery" (1987) y "Verano de Corrupción" (cuento aparecido en Las Cuatro Estaciones, libro del año 1982).
5.- Maldiciones, o "The F Word": La literatura mundial ha evadido la forma real en las que las personas se expresan: los garabatos. Stephen King fue pionero en utilizar el lenguaje soez. Obviamente, ha sido criticado en el resto de su carrera. ¿Cuál es el punto en relatar una historia de personas reales, si ninguna de ellas habla como una, digo yo?
6.- Innervoice: Es la voz interior que cada uno ignora. El "otro yo", que interrumpe nuestros pensamientos, nos traiciona y nos hace dudar de nosotros mismos. Es la vocecilla maliciosa en nuestro oído con la que debemos convivir todos los días. La forma de "graficarla" es muy simple. A continuación pongo un ejemplo ficticio, para no encerrar en un uso particular este estilo.
"Claudio miraba un punto lejano, detrás de su profesor. El aula se encontraba silenciona, y sólo de vez en cuando se escuchaba una disimulada tos, o alguien que se acomodaba en la parte de atrás. Era una situación incómoda, y todos compartían su nerviosismo. ¿Por qué no había preparado su disertación
(por jugar videojuegos, lo sabes bien)
a tiempo? El profesor se estaba impacientando. Había pasado un minuto, quizás más. No estaba seguro. Esto no debería pasarme a mí, pensó. Siempre he sido un alumno
(irresponsable)
ejemplar.
-Mentira-, susurró.
-Perdón, ¿dijo algo, señor Contreras?-, dijo el profesor -.No le escuché bien."
7.- Por su creatividad: Eso y nada más. Quizás lo más difícil para un escritor es tener ideas. Esa inspiración creadora de mundos, que da vida a personajes singulares y los obliga a relacionarse. ¡Qué buen escritor! Los ejemplos son muuchos: revisen la bibliografía. Cualquiera les servirá. Y lean. Hasta la próxima.
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