Santiago, otra vez...
Otro año que avanza y ya tuvimos una nueva versión de "Santiago en 100 Palabras" y dos cuentos que escribí para ver si ocurre un milagro y esta vez, de una vez por todas, puedo tener una mención honrosa. La verdad me conformo con salir en el minilibro del próximo año...
TRAGO LARGO
Llegué a mi casa cuando ya estaba oscuro. Traté de abrir la puerta en silencio, pero no funcionó. Pensé que la mujer que me gritaba era mi esposa, pero no se parecía. Al final me devolví al bar a olvidar la confusión, pensando en intentarlo de nuevo más tarde. O quizás al día siguiente, a ver si alguna vez llegaba a mi casa de verdad. El barman me dijo algo como que esa sí era mi casa, pero no era mi hogar. Qué sé yo de esas cosas: pedí otro trago y brindé, porque la frase sonaba bonita.
CINE
Llegué antes de la hora y compré entradas para los dos. Me gustaba harto el Lucho, porque siempre me contaba historias. Ese día me dijo que iba donde la Dani a terminar y yo esperaba eso desde hace tiempo. El corazón me latía bien fuerte. Cuando la película empezó y el Lucho no llegó nunca, me encontré con el Andrés y lo invité a entrar. Ahí nos besamos. Al final pololeé con él dos meses y nunca más volví a ver al Lucho. Escuché que lo vieron sin dientes o algo así. Me reí.
Gracias a la Maca por su crítica y sus correcciones. Hasta pronto.
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